jueves, 2 de septiembre de 2010

Documento exclusivo: la prueba que desmiente todos los rumores.

En la imagen puede leerse 84,500kg y más abajo los índices de masa corporal.

Desde enero muchas palabras se han dicho sobre mi estado físico y mi fanatismo por la comida de la península sin más justificación que algunas imágenes bastante distorsionadas y muy pixeladas.
No es noticia que a la gente le gusta el lleva y trae, y entre tantos dimes y diretes, no hubo más remedio que acudir a la balanza para cortar por la sano. Como lo han hecho en su momento grandes de la talla de Rocky Balboa, Jorge Locomotora Castro y Henry De Rider, hoy subí a la báscula para que los fríos números hablen por si mismos: 84,500kg, incluido el vestuario; exactamente el mismo peso que pocos meses atrás caminó las tierras del partido de Esteban Echeverría para volar hacia la madre patria, lugar que hoy me ve devorar jamón serrano con fervor religioso pero sin consecuencias visibles.