Ayer en Madrid y en muchas otras ciudades de Europa, la gente salió a pedir un cambio. De sistema, de política, de políticos, pero de lo que sea.
Los titulares de los diarios recuerdan a los que se leían en Argentinas antes de diciembre de 2001. Organismos que piden blindar a los bancos para protegerlos de la crisis, reservas que bajan, peligro de default...
La crisis por estos pagos no se vive ni se siente como en Sudamérica, pero la palabra por si sola asusta a todos por igual.

