viernes, 24 de agosto de 2012

Vacaciones en Sicilia, parte I

Aviso que voy a caer en todos los clichés posibles así que si quieren evitar leerlos vayan directamente a las fotos y videos.

Que creamos que España es nuestra Madre Patria es porque lo venimos escuchando desde que somos chicos. Nuestra Madre Patria es Italia. Que hablemos español es una casualidad. En realidad hablamos italiano pero en español. Caminar por las calles de cualquier ciudad o pueblo de Sicilia basta para darse cuenta de dónde venimos. La televisión a todo volumen que se escucha a través de la persiana, la gente hablándose a los gritos, la manera de vestir de la gente, las mismas casas sencillas que son exactamente iguales a las  que vemos en Saénz Peña o Floresta, las mismas viejas y viejos que vemos en el barrio.
Todo lo heredamos de ellos. Lo mejor, la comida. Sin dudas.


Palermo. La belleza de lo decadente.

El delivery llega al lugar de entrega pero la señora no sale de su casa a recibir el pedido. Sale al bancón y con un balde atado a una soga se hace toda la operación.

Erice, en lo alto de una colina.

Favignana, isla al oeste de Sicilia.

Cumpliendo el sueño de sacar la silla a la vereda para tomar fresco, en la meca de sacar la silla a la vereda para tomar fresco.