sábado, 7 de septiembre de 2013

De vacaciones por Galicia y Portugal


No soy fanático de los aviones. No me gusta ir a los aeropuertos, ni tener que cumplir los horarios de embarque ni el vuelo en sí mismo. Algunas veces no queda otra que volar y algunas otras se puede evitar. Este era el caso. Con la excusa que las vacaciones son para relajarse nada mejor que hacer un viaje en coche para ir a dónde querramos y sin tener que cumplir ningún tipo de horarios.
La primera idea del viaje era dar una vuelta a toda la península pero para hacerlo tranquilo se necesita muchísimo tiempo. Después de descartar algunos otros recorridos el final fue: salir desde Madrid hacia un poco más abajo de La Coruña y después ir bajando hasta el sur de Portugal y volver a Madrid desde allí. En tres semanas hicimos unos 3500 kilómetros y fuimos parando en cada lugar donde hubiese una buena playa.
Portugal no es el primer destino que a uno se le viene a la cabeza cuando viaja a Europa de visita, pero quizás sea el lugar, junto al sur de Italia, que mejor conserva la identidad de lo que habrá sido la Europa latina antes de que, unos 20 años atrás, estos países accedieran a la unión europea y hayan querido parecerse a los del norte (Alemania, Inglaterra, Holanda, etc).